Lotus E23 Hybrid – Gran Premio de Bélgica – Análisis Técnico

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Con un ambiente único y una pista de la vieja escuela, Spa-Francorchamps marca el regreso de la Fórmula 1 tras el descanso veraniego a nuestros salones de casa. El mítico trazago belga comprende una exigencia mecánica y aerodinámica digna de los mejores circuitos del mundo. Con una variación significativa entre el primer y tercer sector, donde no es primordial configurar una alta carga aerodinámica gracias a las largas rectas que adornan estas secciones del circuito, y el sector medio, que es una mezcla de curvas de alta y media velocidad donde se necesita más apoyo aerodinámico. Spa es una verdadera pista de equilibrio que pone a prueba a pilotos y equipos, pero es el reto supone Spa y que lo hace interesante desde el punto de vista técnico.

Debido a los incesantes problemas económicos sumado a la acechante compra de la escudería por parte de Renault, hace que el desarrollo del equipo Lotus haya quedado estancado en un punto importane en del desarrollo de la temporada, lo que lastrará a la escuadra de Enstone en su futuro más inmediato en cuanto a rendimiento general del coche se refiere, más aún si regresan a la unidad de potencia Renault.

Pese a todo, el E23 se adapta a la exigencias del circuito con un ala trasera modificada para la ocasión. Tras cientos de simulaciones en las que se optimiza el equilibrio óptimo para el coche entre carga aerodinámica y drag, el monoplaza británico viene equipado con un alerón más continuo en sus formas, con un menor ángulo de ataque y que configura una V central más reducida, que concentrará una menor presión que formará la carga aerodinámica respecto a la cara contraria del flap. Todo ello viene ayudado por un decremento en el número de secciones en las branquias laterales de los endplates que liberarán menos presión de los extremos del ala, por una menor acumulación de las mismas, para así forma vórtices de punta más pequeños que obstaculizarán en menor medida al paso del aire, aligerando la velocidad punta del coche en recta.

El ala delantera también sufre una modificación sustancial en el trato que sufre el flujo de aire en el nacimiento del coche. Este ala delantera altera los flaps de la cascada principal con una curvatura mucho más trabajada y simple que variará cómo se elabora el vórtice Y250 en el eje neutral del ala delantera. A su vez, el plano se simplifica y elimina las ondulaciones que le caracterizaban.

La cascada superior de flaps también reduce su altura en orden de un óptimo paso de aire alrededor del neumático, reduciendo el drag y permitiendo que un mayor volumen de aire se introduzca en el canal inferior expandiendo más aire con un mayor radio y esquivar el neumático de menor manera. Asimismo, el endplate no varía su diseño general, sin embargo su ángulo de apertura se ensancha visto desde el frente con el objetivo de abrir más el flujo alrededor de las gomas delanteras. Todo esto se hace para crear una burbuja de aire alrededor del neumático y que las turbulencias creadas tengas una menor incidencia sobre el coche.

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